Últimamente, ando muy bajón.
Porque, no tengo idea. Pero no sé cómo levantarme, y ese es el verdadero problema.
O sea, estoy acostumbrada a tener miles de problemas todos los dantos días. La mayoría incluso son problemas que yo misma me provoco. Pero esto siento que no puedo resolverlo yo sola, como siempre suelo hacerlo.
Me metí en un círculo de mentiras y mentiras, y verdades y no tantas. Y ya no se qué pensar. Transforme mi misma realidad a una mentira que luego se volvió realidad, a mi costa, y ahora no sé cuál es cada cosa. Siento como si estuviera en un mar de esponjas con espinas.
A la vez, me siento relajada y tranquila, disfrutando de las olas, del viento, de la quietud y la paz. Y de repente… ¡Ouch! Una espina se clava tan cerca de mi corazón que casi puedo sentir que lo atraviesa.
Así me sentí desde el viernes hasta hoy. Pero es solamente por momentos que “disfruto” de esta tristeza que parece estar impregnada a mi aura. Mi horóscopo decía que se acercaban tiempos difíciles y que iba a necesitar toda la fuerza de los signos de Tauro y otros capricornianos para poder mantenerme firme. Pero me advirtió que si no podía detener la avalancha que sería el primer ataque visible y poco sorpresivo, no podría seguir adelante. Que fallaría sin siquiera intentarlo. Y creo que eso es lo que verdaderamente está pasando.
Hace poco, leí algo de eso en psicología – cosa que me hacer acordar que todavía no estudie todo para mañana -, algo sobre los horóscopos, árboles y casas. Creo que era un test de personalidad. De esos que toman los psicólogos para saber en donde se están metiendo y ver si pueden o no ayudarte. En fin, no me acuerdo que era exactamente, pero lo que me quedó grabado como fuego fue el significado del “sueño”.
Hablo de las personas fabricadoras de sueño. Y me sentí bastante identificada con lo que dijo. Relataba que normalmente las personas que duermen mucho tiempo o cada lapso de tiempo determinado eran porque estaban evitando o evadiendo algún tipo de preocupación urgente y no sabían cómo lidiar con ellas. Son esas mentes subconscientes que engañan a su lado consiente para que crea que en realidad tiene un cansancio corporal extremadamente grande y que necesita descansar unas cuantas horas. Y es totalmente obvio que cuando el consiente descansa, el subconsciente trabajaba laboriosamente maquinando sueños e incrustándolos en tu cabeza dormida. Para cuando estas despierto, tu subconsciente trabajo tanto que despertas cansado y con ganas de seguir durmiendo, y ahí te das cuenta de que perdiste demasiado tiempo durmiendo y que la vida y el tiempo continuaron su paso.
Eso es el subconsciente. Esa es nuestra parte de locura que todo el mundo tiene escondido y que salta cuando uno “descansa”.
En mi caso, me muestra las cosas que quiero olvidar al estar durmiendo y, obviamente, termino despertándome con más sueño que con el que me dormí. Y esa sensación era horrible. Y lo extremadamente terrible era que no podía pararlo por yo misma. Y ¿quieren saber que es peor? Que ODIO con toda mi humilde y agradecida existencia a los psicólogos, psiquiatras, etc. Por eso trato de entender todo lo posible en la clase de Psicología así no tengo que repetirlo después. En fin, odiaba esto de necesitar ayuda a mis dieciséis años cuando nunca tuve la necesidad. ¿Tenía que ser la etapa más importante de mi vida en donde estos problemas con sueños empezaran a saltar?
Y lo más peor que todo lo anterior… Ni la música, ni la escritura, ni el habla constante conmigo misma me ayuda. Mis viejos no van a tardar en darse cuenta de que algo MUY malo esta pasando conmigo y la primera palabra que van a tener en mente va a ser…
TERAPIA FAMILIAR
¡Ugh!
Ya me da terror pensar en la palabra y en sus consecuencias.
¿Para qué se habían inventado? ¿Con qué propósito? ¿Blanquearse entre familia? Si ese fuese el caso, ya lo hubiéramos hecho hace mucho tiempo. Y NUNCA lo hicimos porque siempre pensamos que todos estábamos “mental y sentimentalmente” bien.
Pero bueno. Siempre fui la gris del rebaño. Cosa que era peor que ser la negra. Porque se han inventado métodos para teñir a las negras de blanco, pero ¿Cómo teñís un gris de blanco? O lo haces más blanco que los demás o más gris.
En fin, esa era mi situación. Preferiría ser sonámbula que sueño experta.
Y, obviamente, prefiero ser la oveja gris del rebaño. Así nadie va a poder cambiarme nunca. El tema es que tampoco van a poder ayudarme, pero bueno.
Una de cal y una de arena, dice el dicho… Y el tipo que la dijo.
Ahora, tengo que encontrar la forma de callar a mi subconsciente y despertar un poquito más a mi consiente. Primero, tenía que desembrollar el rollo que me había hecho con la verdad y la mentira y trazar una raya de color rojo sangre entre ellas - solamente para evitar confusiones futuras -. Segundo, tengo que aclarar las cosas con mi mejor amigo, cosa que no sé cuándo va a ser porque si él se muda de provincia este fin de semana, es obvio que hasta Junio no voy a volver a verlo. Y esto tenía que arreglarse con palabras, no por mensajes, ni chat, ni nada. Eran claras y puras palabras y miradas. Y tercero, tenía que conseguir profesora particular para Matemática, por lo menos para levantar un poquito las notas. No me iba a hacer mal las cosas.
Estoy segura que si lemuestro mi plan de mi vida a mi viejo, me re cagaría a puteadas por el orden de las acciones. Y es por eso que NUNCA va a leer mi blog. Pobre viejo, tremendo infarto se pegaría si ve lo depresiva y angustiada que me siento. Y eso que con lo que le cuento ya le da para llorar conmigo. A veces…
Bueno, me voy ya. Tengo que comer y terminar de estudiar. Acabo de ver mi horario y descubrí que los orales son a la tarde, por lo que tengo una hora y algo después del colegio para pegar una repasada. Menos mal, sino, estaba en el horno.
Muy buenas noches, gente, y no estén como yo. Les aseguro, no es NADA divertido.
Los quiero sin conocerlos, y les deseo lo mejor a todos J
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu recuerdo..