Leo(n).
Como un verdadero león.
Me atrapa, me descontrola, me ilusiona.
Pinta un mundo de colores, de distintos tonos y mezclas, que al final terminan, en un blanco y negro monótonos.
Baila, canta y toca cualquier cosa. La guitarra con suavidad. La batería con energía. Y canta con alegría.
Me levanta, me atrae, y me hace caer. Siempre, sobre él.
Desearía guardar cada pedazo de mí, ocultarlo de él y de cualquier otro. Querría alejarme de aquí, pero, no sobreviviría sin él.
Un psicólogo etiqueta a esto como “obsesión”, y dice, que tiene tratamiento.
Papá, le dice “adolescencia” y pronuncia la palabra como si fuera mala.
Mamá, no le pasa importancia.
Mis amigos, ruegan y rezan porque no sea algo tarado. Una simple estupidez por mi parte.
Abuelos, no tengo. Adiós al consentimiento.
Hermanos y primos; están pero no me quieren dentro de su vida.
Mascotas… un perro, que apenas ladra cuando quiere jugar.
A veces me pregunto, si ese León, será el único que este ahí para mí…
Él, y si furia de protección. Su impotencia por verme mal y no poder hacer absolutamente nada por cambiarme.
No quiero más pensar, sino sentir. Quiero sentir amor, oler amor, tocar al amor…
¡Maldito y desgraciado sentimiento abstracto!
Te acorralaría, te encerraría y no te dejaría salir jamás, para que no dañes a más personas como yo.
¡Te mataría si pudiera!
Pero,.. No puedo… No tengo el valor, ni el coraje, para vivir sin amor. Así como no veo el poder vivir, sin ese León.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu recuerdo..