Hace mucho no temblaba así. Y es por dos razones.
Hoy empecé la facu y fue como la mejor experiencia de mi
vida – a pesar de que me dormía con las invasiones inglesas y eso, “gajos del
oficio” – pero esa no es toda la verdad.
Hace un ratito una piba me escribió por mensaje privado en
Twitter:
“We, ya quiero leer lo que vas a escribir para San Valentín”
(carita feliz de por
medio, ja)
Bueno, la verdad es que no tengo mucho para decir de esta
fecha. Para mí es un jueves más, facultativo encima, o sea que no espero mucho –
ni bueno ni malo -.
Pero no puedo dejar de admitir que lo extraño. Muchísimo. Y
que me encantaría poder pasarlo con él, sentada en su regazo, abrazados y con
una tormenta afuera. Desde que empezamos sentí que ese era MI lugar. El lugar al que yo pertenecía y
que me hacía tocar prácticamente el cielo con las manos. Y lamento no poder estar ahí en un día tan “comercial” como éste.
Ahora que madure un poco sobre el tema me di cuenta que no
soy una víctima, ni estoy enferma ni tengo un mambo en la cabeza. Y él tampoco
es un hijo de puta – como lo dije en otras entradas anteriores – ni insensible
ni nada de eso. Simplemente es él. Y parte de mi culpa fue aceptarlo así, tal
cual la vida me lo presentó. Y su parte de culpa fue no haberme aceptado así,
tal cual la vida me presentó. Pero bueno, son errores.
Leyendo algunos tweets de San Valentín, de autoestima, de
baja autoestima, de dolor, de felicidad, etc. Me di cuenta de que no paso nada
malo entre nosotros.
A ambos nos faltaron huevos y ovarios para poder seguir
juntos, en BUENOS TÉRMINOS. Los dos teníamos nuestros mambos, quilombos,
problemas y a pesar de eso nos hacíamos un tiempo para estar juntos.
Pero yo no iba a ser
la segunda de nadie. Y menos del que era primero en mi vida.
Todavía no lo supero y creo que hasta voy a necesitar
terapia. “Que exagerada” dirán algunos, pero ¿cuánto tiempo les tomo a ustedes
olvidar a esa persona que les quitaba el sueño? Yo todavía no puedo sacármelo
de la cabeza.
Y me animo a decir – sin temor a equivocarme – que él
tampoco me olvidó (cofcofcoftodavíacofcofcof). Si no, la historia que se me
está planteando ahora sería muy distinta. Pero bueno, si hubiera podido meterme
en su cabeza, honestamente, lo hubiera hecho una y mil veces. No se puede ni se
podrá. Tampoco es que estoy metiendo las manos en el fuego por él ni por mí, es
simplemente un pensamiento esperanzador.
En fin, mañana será otro día más. No pretendo que me afecte
pero últimamente ya ni controlo lo que hago, digo o pienso. Ya no me tomo más
precauciones, lo primero que se me pasa por la cabeza sale a galopes por mi
boca y no me arrepiento. Por ahora, es mi nueva forma de vivir hasta que
encuentre otra mejor.
Les deseo a las parejas un muy feliz día, se lo merecen.
Envidia sana porque se quieren y se respetan como tiene que ser. Nunca se
mientan. Pueden fallarse, son personas, está permitido. Pero nunca finjan los
sentimientos ni hagan cosas que no quieren hacer.
Para los solteros fiesteros… déjense de joder, la vida en
pareja no es tan mala. Yo disfrute ambas y las dos son buenas. No jueguen con
las personas y no hagan lo que no le gustarían que le hagan.
Y a los que estamos sufriendo por un amor NO correspondido les
dedicó la frase que siempre me da esperanzas, hasta en los más feos momentos.
Porque es la pura verdad; sin anestesia y sutilmente;
No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo aguante…
Para todos,
que tengan un MUY MUY MUY MUY MUY FELIZ DÍA.
Para los
enamorados – como yo -, para los desenamorados, para las parejas, para los
solteros y sobre todo ¡para los universitarios! Que no tenemos feriado y hay
que tomar el colectivo a las 6:30 de la mañana para llegar a clases de
Historia.
Los quiero,
un abrazo.
María
Belén :)
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