Es INCREÍBLE como las cosas me afectan.
Considero que soy una esponja. Una esponja que todo lo
absorbe; lo bueno, lo malo, lo regular, lo excelente. Y termina quebrándose,
rompiéndose, explotando...
Es INCREÍBLE como todo me afecta. Como hasta las pequeñas
cosas sin sentido me hacen dar saltitos por horas y también lastimarme como un
centenar de cuchillos afilados, sin rumbo, clavándose en donde encuentren
lugar.
Hace muchísimo tiempo no me sentía así, tan sola y
desprotegida, tan contra la corriente. Me descubrí a mí misma llorando en un
agujero sin forma de pedir ayuda. Sin nadie que me escuche tampoco - en primer
lugar, porque no hablo ni grito hasta que exploto -.
"Pobre chica rica, ella no sabe
lo que es sufrir ni esforzarse."
Lamentablemente, no lo sé. Siempre tuve todo lo que quise y
cuando me salieron mal las cosas, con hacer un berrinche fue suficiente.
Mágicamente las cosas se solucionaban.
¿Por qué me dejaron sola? ¿Por qué están sin estar? No puedo
así. No puedo hacer todo sola. Quiero, intento, lucho y peleo pero no veo
salida. ¿Qué me pasa?
Últimamente ando muy deprimida, pero no se me nota - todavía
-. Hablar con alguien parece no ser suficiente, no me calma como antes. Bailar
se está convirtiendo en una rutina, y a mí las rutinas no me funcionan.
Escribir... es otro cantar. Por primera vez no estoy encontrando una solución a
mis problemas y me estoy asustando.
Necesito algo, alguien, eso que me hace falta que ni yo sé
que es. La vida es muy complicada y necesito eso para seguir adelante. Para intentar seguir viviendo, y no durando como hasta ahora.
Gracias, buenas noches...
María
Belén...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu recuerdo..