Hace mucho no sentia esta necesidad. Esta horrible necesidad de sacar todo para afuera.
Con lo que odio vomitar podrían escribirse miles de poesías, cantos y hasta plegarias.
Pero de nuevo estoy sola. Porque quiero estar sola. Antes disfrutaba de mi soledad, de este tiempo de mi para mi para conocerme, explorarme, escuchar mis pensamientos perdidos en el barullo de la rutina que es mi vida.
Vomitar es un acto reflejo del cuerpo para expulsar lo que le hace mal. Lo mismo que sería cerrar una puerta, correr de los problemas, drogarse para no enfrentar la realidad. Es el mismo acto reflejo para protegerse de lo que se considera dañino.
Hoy, no se que es dañino para mi. Si su presencia o su ausencia. Si su abrazo o su rechazo. Ya no se en como estoy mejor, con él o sin...
Se donde estaría si no estaría con él. No se si estaría mejor o peor.
Pero ahora no quiero estar, no quiero ser, no quiero existir, no quiero vomitar.
Supongo que la pastilla violeta va a serlo mejor en estos casos de crisis. Mañana habrá que levantarse y seguir, afrontar, pelear... y si, también reir, sonreir, o fingir.
Maria Belen
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu recuerdo..