Y es todo a la vez.
Buenas gente. Como siempre, he revivido. Esta vez tardé un poco más de lo de siempre pero uno constantemente vuelve al lugar donde fue feliz. Dicen...
Muchos me pidieron que explique el/ los motivo/s de mi larga ausencia (casi casi que fue definitiva). Pero como no estoy tendiendo a la clandestinidad, ni soy activista ni terrorista de estado, y tampoco lo tengo planeado, no creo que sea necesario explicarles el porqué. Simplemente me desaparecí por motivos que se dicen "personales", y volví... por los mismos motivos.
Así que supongo que no puedo ni pude conmigo misma.
Básicamente en este tiempo que estuve off-line me reencontré conmigo misma. Sí, me había perdido (como lo pudieron ver en el último posteo). Sencillamente me metí en un camino del cual no veía salida posible, y crisis como las de esa última entrada tuve un motón. Si las tuviera que contar ya mismo estarían mirando a cuantos centímetros tienen el botón de "apagar" en sus computadoras. O sea, fueron muchas, incontables, las veces que me dejé llevar por ataques de histeria.
Honestamente creo que no hay peor sensación que la de perder el control de tu cuerpo. Esa inhibición cuasi voluntaria de no saber qué hacer, de ahogar las penas en alcohol o en cigarrillos, de correr hasta no tener más músculos o de escribir hasta no entender ni lo que queres decir. Puedo decir que experimenté cada una de las crisis que dije y no se cual es la más horrible. Esa delegación que uno hace en una bebida, un papel o una actividad con tal de no pensar; de no actuar por sus propias decisiones, es realmente tremendo.
Pero bueno, dejando a un lado el dramatismo tan propio de quien les habla, las superé. Sí, las superé sola. No, gracias a Dios no tuve que acudir a un psicólogo. Si, fui demasiado orgullosa para pedir ayuda. Sí, me arrepiento de ser tan orgullosa. Lo destacable es que pude superarlo, y es básicamente lo más importante. Hace ya varios meses que no tengo una crisis y de eso si me permito estar plenamente orgullosa.
Tengo que confesarles que no volví exclusivamente por ustedes, queridos lectores. Perdón, es mi estúpida y pegota sinceridad que siempre me complica la vida en vez de ayudarme. Lamentablemente, como dije arriba, volví por los mismos motivos por los que me fui. Miré en retrospectiva y, siendo tan de mi personalidad no rendirme por más que ya esté en las últimas, dije "esto no me va a poder". Y bueno... me pudo un tiempo, después ya no. Y ahora lucho con todas mis fuerzas todos los benditos días para que no me pueda. A veces fallo, y a veces follo (mal chiste), pero siempre de pie para una segunda vuelta (otra vez, mal chiste). Por eso mismo volví, porque dije que esto no me puede follar- digo! Que no puedo fallar. (No me maten).
Para dejar de lado un poco estos temas, quiero comentarles un poco de mi vida en aquél pasado año que no les hice la cabeza una mescolanza sin piedad. Por suerte, no fue tan espantoso como otros años; punto para Dios. Básicamente en la facultad me va bien, empecé y terminé mi tercer año y pasé a cuarto, que sería como el penúltimo año...(no me hagan hablar de esto, todavía no supero la secundaria y ahora me encuentro con que me tengo que recibir en dos años). Ya no tengo más novio. Nació una nueva sobrina (Inés querida, LA tía que te tocó) y el jueves que viene nace otro (Nicolás, este mundo es feo pero te voy a cuidar tanto como a los otros tres). Definitivamente me separé de las personas que me hacían mal, pero caí en otras que me hacían peor. Y ahora esas tampoco están más, pero eso es más reciente, más de ahorita. Volví a bailar en mis ratos libres y empecé el gimnasio, esto último es casi increíble hasta para mi misma (una de mis crisis tuvo mucho que ver con mirarme más de lo que tengo que al espejo y por el exceso de alcohol vi una incipiente pancita y mi cabeza hizo como un auto sermón sobre que "la anorexia es dañina y te da asco vomitar, no seas boba María Belénblablabla y bueno, solita me dije que tenía que empezar URGENTEMENTE el gimnasio; obviamente para evitar caer en otra crisis, que casi fue la de "soy fea y nadie me quiere". Dios). Con una amiga sufrimos cinco simulacros de embarazos: tres yo, dos ella. Pueden decirme puta, pero les comento que la mayoría fueron con mi novio así que pipu (?). Los de mi amiga si fueron todos con su novio. Odié mucha gente el año pasado también, capaz más de las que mi paciencia aguanta, pero las perdoné este año. Bueno, no las perdoné, nomas las maté en mi cabeza de las formas más crueles posibles y pasé a ignorarlas cuando las veo como si realmente estuvieran muertas. ¡No saben el genial resultado que da! Es una total recomendación para ustedes. Y no digan que me faltan varios patitos porque eso ya lo sabe todo el mundo, ustedes y yo, así que ahórrense tratar de sacar de mi cabeza consejos lógicos. La lógica la uso muchísimo en Penal 2 y como que para todo hay un límite...
Continuando con las crónicas del 2016, por primera vez tuve un enamoramiento a primera vista. Les juro por mi vida que nunca antes me pasó y lamento decirles que no es nada placentero ni cursi como les hacen creer (esta historia se las tengo que contar porque es chistosísima). Fue en este último verano en Argentina. Como todos los años me fui de vacaciones a Villa Gesell con mi familia y ya venía teniendo problemas con mi novio de entonces. Para los que todavía no leyeron ninguna entrada mía, la villa playera queda en la provincia de Buenos Aires y son 1200 km hechos en dos días con mi hermano de dieciséis años que no para de escuchar música fuerte y del momento. Y con mi mamá que grita un montón por el exceso de velocidad. Y con mi papá que ama el exceso de velocidad. Y con mi perro, que si no duerme en mi regazo, no duerme y se la pasa caminando por todo el auto todo el santo viaje. Una vez llegados de semejante travesía (todas las familias la tienen, ya se) nos instalamos en la misma casa de todos los años pero pasaron dos semanas hasta que encontré a mi primer amor a primera vista. Fue instantáneo, ni bien lo vi. Su familia había llegado dos días antes y se quedaban en uno de los departamentos abajo de nuestra casa. Así que fue inevitable que nos cruzáramos. La situación no me ayudo (nunca me ayudó, nunca me ayudará). Había venido de correr a la mañana y como salí tarde no pude desayunar y no quería agarrar toda la playa con gente mirándome mientras corro, por más que allá eso es una rutina casi habitual. Así que la primera vez que lo vi fue cuando estaba en mi balcón con una taza de chocolatada y una medialuna en la boca, sucia, roja y transpirada. Por poco y no escupí todo, pero si me atragante con la chocolatada. Bien Belén. Se rió y les juro por la vida mis hijos no natos que fue la risa más cantarina, suave y encantadora que mi Dios personal me regaló esas vacaciones. Y como vivía abajo, algo tenía que hacer para que cambie su primera impresión mía. Así que lo estudié. Si, pase todo un día viéndolo, como jugaba con sus otros hermanos y como le prestaba particular atención a su hermanita mas chiquitita (por la que babeaba cada vez que la beba hacia algo importantísimo, como respirar o pestañear). Y como hay veces que la vida me bendice con, por ejemplo, un perrito blanco y tierno, no perdí oportunidad de hablarles y jugar con la bendita pelota de la bendita criatura. Pegamos onda al instante. Y como estaba tan o más aburrido que yo, me invito a caminar a la playa esa noche. Y a tomar algo la noche siguiente. Y a ir al centro. Y el resto se lo imaginan. Nos pasamos los celulares y hasta hace poco seguíamos hablando. Por poco y nos jurábamos amor eterno. Vivíamos muy lejos pero íbamos a hacer que funcione. Obviamente nada de eso pasó y al día de hoy dejamos de mensajear para evitar engancharnos más. Para la época que volví a Corrientes y supere mi etapa de depresión post "primer amor a primera vista que nunca será", encare a mi entonces novio y le dije con todo el dolor del mundo que lo nuestro no daba para más. Ese chico, oriundo de Avellaneda, no fue la única razón por la que termine mi relación con mi novio, fueron un montón, pero eso tampoco es necesario ventilarlo en esta entrada. Fueron nuestras, o mis, razones que van a quedar en mi y en él. Lamentablemente pensé que habíamos quedado en buenos términos, pero cuando me cruzó corriendo en la costanera de nuestra ciudad la frase "buenos términos" era lo más alejado a su cara y a la negativa a mi saludo. Según mi mejor amiga, era obvia esa reacción porque él simplemente no se esperaba que cortemos. Según yo, el saludo no se le niega a nadie. Según la vida, no éramos el uno para el otro como creíamos, o como por lo menos yo creía.
Bueno, es evidente que esta entrada se está haciendo eterna así que voy a callarme un mes (De vuelta, perdón por el chiste malo). Pero no estoy acostumbrada a abrirme así y la verdad es que este posteo era simplemente para revivir otra vez. Hacerles saber que los extrañaba y que si, en parte fueron ustedes una de las razones por las cuales volví (pero no por las que me fui eh!)
Más adelante voy a volver a actualizar para contarles historias, chistosas como las del chico de Avellaneda, mi primer concierto de Coldplay el Abril pasado, como mejoró mi relación mi familia. Pero también en esta entrada quiero comentarle algo muy importante...
Volví a caer ante él chicos.
¿Alguno se acuerda de aquel ser al que le dedique un montón de entradas de puro amor y después palos, palos y más palos? ¿Del que fue, es y será el gran amor de mi vida? Bueno, lo dejé entrar una vez más. Eso también pasó varias veces este año pasado, no es que es la primera vez que lo deje volver a mi (y si lo echo o se va, creo que tampoco va a ser la única). Simplemente, deje atrás mi miedo a que me vuelva a lastimar y deje que lo haga si quiere. Varias veces ya lo hizo pero, no sé si es por lo rota que estoy y lo curada de espanto, ya no me duele tanto como otras veces. Varias crisis tuvieron que ver con él y saben perfectamente que fue una de las razones (LA razón) por la cual abandoné este precioso lugar al que vuelvo hoy por elección.
Sin nada más que decirles, pero mucho para contar más adelante, los dejo un tiempo. Tengo que calentarme las manos y ayudar a mamá a cocinar. Ah! Me olvidé! Hice un tremeeendo avance en la cocina, ya no quemo las cosas cuando las pongo en el fuego y casi que me puedo ir a vivir sola. Solamente me faltan algunas recetas básicas que involucran alimentos que ODIO pero que son necesarios. Y para hacerme salir un poco de mi zona de confort y de mi querida y para nada saludable pizza con cerveza.
¡Los quiero, y buena vida! Nos seguimos leyendo en otros posteos. Gracias por no abandonarme.
María Belén
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