Me di cuenta de que...
no maduré.
Hola gente preciosa! Bueno, he aparecido. Después de casi un
mes - o más, no se honestamente - aparecí por este blog abandonado para
comunicarme con ustedes, mis fieles lectores.
Primero que todo, les deseo una muy buena noche. Acá en
Corrientes Capital, Argentina, está lloviendo y hay muchísima humedad y yo hace
un ratito volví de caminar por la hermosa costanera que tenemos para poder
relajarme del todo.
Hoy me dieron la buena noticia de que ya tengo dos materias
aprobadas de cuatro y me faltarían saber dos más - que si Dios quiere, mañana
va a ser la tercera adentro - y terminaría mi primer cuatrimestre facultativo.
Y en base a eso, voy a expresarme hoy.
La frase con la que comencé al entrada es una reflexión que
hice hoy en la ruta volviendo con papá de Resistencia de comprar ropa para el
invierno en Villa La Angostura. Pensando y mirando a través de la ventana pasé
por un lugar con el cual sigo conectada (no puedo decirlo porque voy a quedar
como una cualquiera, pero concéntrense en la conexión más que nada) y no pude
evitar sonreír. Ya van a ser casi seis meses desde que terminé con mi primer
amor y bueno, que lo termine superando. Ahora estoy metida en un "tira y
afloje" permanente con otra persona. Juro que nunca me costó tanto una
relación. Tampoco conocí a una persona tan cambiante como yo, pero dicen que
hay de todo en los campos del Señor. En fin, pasar a tanta velocidad como acostumbra
mi papá y ver ese lugar me sacó una sonrisa de oreja a oreja. Y fue cuando me
di cuenta de que sigo siendo la misma chica tonta, enamoradiza e inmadura de
siempre.
Hace poco creí que con la facultad y estar alejada de mi
grupo de la secundaria y estar metida en quilombos grosos (de esos que te hacen
madurar de un tirón) ya había perdido mi sensibilidad o mi estado joven. Hoy,
gracias a Dios y la Virgen, caí que sigo siendo la misma.
La misma chica inmadura de hace un año atrás - o de hace
seis meses atrás - y que por el momento no estoy cambiando en nada. El hecho de
haber perdido a mi primer amor o que tenga muchísimas más responsabilidades
ahora que en la secundaria no me sacó (todavía) mi sencillez, mis ganas de
reírme en medio de Junin por un chiste o de esconderme detrás de los árboles o
las columnas para asustar a gente conocida, amiga. Tampoco perdí esa sonrisa
estúpida de enamorada cuando veo al chico que me gusta, y mucho menos dejé de
sufrir cuando no me habla. Sigo siendo la misma Belén de hace tiempo atrás.
Creo que la frase "no maduré" es en realidad
"no cambié"...
Y no, no pienso cambiar hasta que la vida lo demande.
Por suerte mi primera mitad del año está terminando bien y
espero arrancar con todo la segunda después de unas merecidas vacaciones en familia.
Ojalá la pasemos bien, aunque siempre la pasamos bien.
Bueno lectores, espero sus MP, o DM, o mails como siempre,
ansiosa!
Gracias especialmente a Tomás Juanino de España que me mandó
un hermoso mensaje de buenos días por twitter! Me alegraste la mañana chico :)
Saludos y abrazos para vos! Me alegra mucho saber que hasta en España leen!
Abrazos y buena vida lectores!
María Belén
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu recuerdo..